La artesanía popular norteamericana se puede considerar como el
resultado de un proceso de mezcla de influencias culturales de índole popular procedentes de diversos puntos geográficos de
Europa. El proceso colonizador tuvo como característica la
afluencia de ingleses, escoceses, holandeses, alemanes, suecos,
finlandeses, noruegos y franceses. El modo de vida en las colonias
favorecerá la asimilación de todas esta corrientes en una
amalgama que conformará un arte popular nuevo aunque sus raíces
sean europeas.
La fusión de todos estos elementos culturales se verá impulsada
por artesanos ambulantes que recorrerán las zonas rurales
ofreciendo sus servicios. Estos artesanos van a actuar como
catalizadores, recogiendo motivos, colores y técnicas de
comunidades aisladas difundiéndolas de unas a otras. |